Sal gorda, fuego lento y paciencia: Receta mágica para limpiar sartenes quemadas

Si se te ha quemado tu sartén favorita y no quieres rayarla con un estropajo de metal, la sal gorda acude a tu rescate.

Si por un descuido tu sartén favorita ha quedado hecha trizas, con restos de comida quemada por doquier, por favor, espera antes de tomar una decisión que termine de dañarla, para ello puedes usar la sal gorda.

No cometas el error que muchos hemos cometido de restregar la sartén con una estropajo de metal, esto sólo terminará de dañarla y rayarla, y quizás arruines sus propiedades antiadherentes.

Espera un poco y usa el siguiente remedio casero para limpiarla sin causarle daño, lo único que necesitarás es sal gorda, fuego lento y un poco de paciencia. 

Coloca tu sartén quemada al fuego. Para empezar usa fuego alto para que se caliente.  Cuando esté bastante ardiente agrega tanta sal como necesites para cubrirla, baja el fuego y tápala. 

Espera hasta que la sal gorda se oscurezca bastante y luego, con mucho cuidado, vierte la sal quemada en un recipiente, no lo hagas directo en la bolsa de basura, porque puede quemarla, espera que se enfríe. 

Luego, cuando tu sartén ya no tenga restos de sal, coge un trapo limpio y seco y pásalo.  Tu sartén quedará como nueva y sin ningún rayón.

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