En agua y enteras: mira cómo debes conservar correctamente las zanahorias en tu casa

Las zanahorias no solo sirven para mejorar la vista; sin dudas, este vegetal es estupendo para cualquier comida, sea crudo o cocido, y por ello hay que saber cómo conservarlo. ¿En un ambiente húmedo o seco? ¿En bolsa o recipiente? 

Las zanahorias son esos alimentos sanos, sabrosos y muy versátiles para las preparaciones que no faltan en ningún hogar. Además, como siempre hemos sabido, sus propiedades nutricionales son realmente interesantes: contienen altas cantidades de vitamina A y, también, de minerales como el potasio o el fósforo. 

¿Pero cómo los conservamos de manera correcta? Cada verdura y cada hortaliza tienen sus propias necesidades y características. Sin embargo, particularmente las zanahorias tiene un procedimiento que te permitirán disfrutar de ellas en plena forma durante el mayor tiempo posible.

Aprende a conservar correctamente tus zanahorias.

En principio, debes guardar las zanahorias según sea el estado en el que se encuentran al llegar a casa. Por lo general, están enteras, sin lavar ni cortar e incluso con las hojas verdes. De esta manera, resaltamos que estos vegetales se conservan mejor en un ambiente húmedo.

Es primordial que las guardes en un recipiente con agua y que, cuando veas que ésta se enturbia, la cambies. Si no tienes lugar, puedes envolverlas en papel húmedo. Solo recuerda cortar sus hojas verdes para evitar que éstas sean las que más agua absorben.

Cómo guardamos las zanahorias en la heladera.

Si prefieres, puedes guardar las zanahorias en la heladera. Para congelar las zanahorias, no debes meterlas directamente en el congelador. Lo primero que tienes que hacer es lavarlas; luego pélalas, corta los extremos y córtalas en la forma que desees. A continuación, ponlas en una olla con agua hirviendo y escáldalas durante un par de minutos. 

Una vez que pase este tiempo, mételas rápidamente en otra olla o recipiente grande con agua helada. Esto es necesario para que las zanahorias se enfríen de inmediato y se corte la cocción. Una vez que las hayas enfriado, sécalas bien y guárdalas en una bolsa para congelar o en un recipiente que te sea cómodo. ¡Es facilísimo!

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